Agrandado, egocéntrico y arrogante. Estos son los adjetivos de
los críticos. Por otra parte, sus amigos utilizan: agradecido, divertido y perseverante.
Nicolás López (31), actualmente productor
de un thriller protagonizado por
Keanu Reeves, “Knock Knock”, es el trending
topic del mundo del cine chileno.
Financiamiento de 6,5 millones de dólares, coproducida con
España, efectos especiales, protagonizada por Elsa Pataky, filmada en Chile y
Tokio y distribuida por Disney. En su debut mundial recibió el premio a la
cinta más innovadora de Fantastic Film Fest y el director Alejandro Jodorowsky
escribió: “Nicolás López es un cineasta nato”. Sin embargo, “Santos” (2008) no
logró sobrepasar los cuatro mil espectadores.
“Para mí, ‘Santos’ fue la peor película de Nicolás López y
tal vez la peor película del cine chileno que jamás se estrenó”, comenta Alejandro
Alaluf (41), periodista de la revista “Qué Pasa” y ex crítico de cine para el
diario La Tercera.
La película era la segunda realizada por Nicolás López. Su
ópera prima fue “Promedio Rojo” (2004), donde el protagonista es Roberto Rodríguez.
Tiene 17 años y es obeso con lentes de marco grueso. Su sueño es adaptar al
cine su cómic acerca de un superhéroe igual a él. López llegó al preestreno en
el Festival de Cine Valdivia con indicios de calvicie, gordo y con lentes de
marco grueso. 132 mil personas vieron la película. López tenía 21 años.
El cineasta Gonzalo Badilla, productor de largometrajes como
“El limpiapiscinas” (2011) y “El babysitter” (2013) dice: “ha abierto puertas, ayudado
a que se confíe en nuestro cine como entretenimiento y que las películas sean
rentables”.
La prensa lo consideraba “niño pródigo”. Fue fichado por
UTA, una de las agencias más influyentes de Estados Unidos, la cual representa
estrellas como Johnny Depp, Celine Dion, entre otras. Le llegaba guion tras
guion desde todo el mundo y hasta se encontró con el presidente de Dream Works.
La revista Variety lo catalogó como el sucesor de Guillermo Del Toro, director
de “El Laberinto del Fauno” (2006). En una entrevista, Quentin Tarantino
calificó a “Promedio Rojo” como la película más graciosa del año.
“Creo que puede llegar a ser un evento generacional,
independiente de que la película guste o no", dijo López en el estreno de
la cinta en el Festival de Cine Viña.
El éxito logró que “Santos” fuera financiado. “López te
vende una idea de tal forma que no le puedes decir que no”, afirma Nicolás
Martínez (31), amigo del director desde los seis años y actor en varias de sus
películas. Pero había fallado.
“El fracaso de ‘Santos’ fue lo mejor que le pudo pasar a
Nicolás. Obligó a examinar su arrogancia. Empezar de nuevo, chico, sin dinero y
tener que analizar el porqué de su fracaso”, afirma Marcos De Aguirre (58), sonidista
que acompañó a López en la post producción desde “Promedio Rojo”.
En su blog el director escribió: “¿Es culpa de nosotros? Por
supuesto. En algo – o en todo – nos equivocamos”. El dicho de Hollywood “eres
tan bueno como tu última película” fue su historia en los meses siguientes:
despidió empleados, vendió la casa de la productora y vivió el garaje de su
amigo durmiendo en un colchón inflable.
También fue la historia de Javier Fernández, el protagonista
de la comedia “Qué pena tu vida” (2010): un publicista que perdió su amor,
dinero y trabajo. Ariel Levy (30), quien interpretó el papel, dice: “es
totalmente un alter ego de él”. La película tuvo más de cien mil espectadores y
constituyó la primera parte de una trilogía.
Fue una propuesta totalmente distinta a la que López estaba
acostumbrado. Salió del círculo adolecente mezclado con ciencia ficción para tratar
acerca del romance de la clase media alta chilena. Además, junto a su
coproductor Miguel Asensio, idearon un nuevo método para crear películas. 200
mil dólares fue el presupuesto. Filmaron
con una cámara fotográfica profesional y se financiaron íntegramente por
auspiciadores. Los elementos que salen en la pantalla eran improvisados:
“filmamos en el departamento de Nicolás. La casa de la mamá del protagonista
era de su mamá. El auto que yo manejo es mío y después fue el de Nicolás.
Usamos el bar Constitución porque éramos muy amigos del dueño”, explica Ariel
Levy. La película, que antes habría tardado años, se produjo en menos de seis
meses.
Levy agrega: “obviamente te creí Spielberg cuando tienes 23 años y filmas una película de 6,5
millones de dólares. Nicolás tiene un escudo de arrogancia pública pero no es
así. Cambió su forma de enfrentar a las personas”.
Pero en Valdivia 2011, cuando se publicó el libro “El
novísimo cine chileno”, que analiza a 21 cineastas jóvenes, López generó
polémica nuevamente. Él no había sido abordado. Fue hasta la ciudad, preguntó e
insistió por una explicación. Los editores respondieron que el libro era de
ellos y agregaban a quienes querían. Alaluf, quien conoce al cienasta hace 19
años, dice: “ha variado muy poco en cómo era y cómo es actualmente. Su
megalomanía muchas veces le juega en contra”.
Cansado de las críticas, en 2011 decidió no abrir función de
prensa para la segunda película de la trilogía. Once periodistas firmaron en
contra a esta medida. Pero Levy reclama: “Claramente la película es de uno y
Nicolás no la quiso mostrar. Sintió que había que rendirle demasiada pleitesía
a estos tipos que lo único que hacen es destrozar”.
Pero la crítica no paró. Su género es conocido como gross-out. López utiliza el concepto
“chiste de semen”: sexo, juicios incorrectos y burlas a la minoría. Por
ejemplo, un personaje en “Qué pena tu vida” lanza sentencias en contra de las
personas con síndrome de Down. “Él cree que es divertido esas bromas, pero a mí
no me funcionan”, comenta Ernesto Garratt (42), crítico de cine para Wikén.
Tampoco funcionó para muchos chilenos el 29 de octubre de
2013. En medio de un debate presidencial, Nicolás López publicó en su Twitter: “¿Cuánto cobrará Roxana Miranda por
hacer el aseo en mi casa?” Esta frase tuvo 582 retweets y fue trending topic.
López “tuiteó” más de 100 frases replicando los ataques. Martínez dice: “fue sólo
una broma de una persona que a veces no sabe filtrar, pero que debió haberlo
hecho”.
A pesar de estos enfrentamientos, López sigue avanzando para
cumplir su objetivo: crear películas en Chile pero pensados para un mercado
global. El cineasta lo llama “Chilewood” y está dando sus primeros pasos. Junto
al director americano Eli Roth, conocido por sus películas de thriller como “Hostel”, fabricaron
Aftershock” (2012) y “Green Inferno” (2014). “La empresa de seguros de Hollywood viajó a Chile a
visitar el sistemas de producción y en especial nuestra parte; no
podían creer que películas de este tipo no se post produjeran en Estados
Unidos”, dice De Aguirre. Actualmente están grabando una nueva cinta
llamada “Knock Knock” que lo protagonizará el actor de “Matrix”, Keanu Reeves.
No obstante, Alejandro Alaluf no se convence: “Podría posicionar
a Chile como una mini potencia. Pero para “Chilewood” falta bastante”.
Cuando se pregunta ¿qué hace López cuando no está
trabajando? Ariel Levy responde: “no sé si existe ese momento en su vida”. Nicolás
Martínez dice: “Cagando o durmiendo. Una de las dos”. Cada mes le surgen por lo
menos dos ideas para sus proyectos y aunque esté en vacaciones sigue
trabajando. Martínez agrega: “El segundo nombre de Nicolás es Perseverancia”.
Jueves al mediodía, Nicolás López sale de su departamento
con el pelo todavía mojado. Detrás de sus lentes de marco grueso se asoman un
par de ojos rojos: “no puedo hacer la entrevista. Tengo que filmar después,
sabes, con Keanu”. Entra directamente al edificio de su productora, Sobras, del
que está separado solo por una rejilla. Trabaja en la post producción de
“Fuerzas Especiales”, la primera película de Rodrigo Salinas y Sergio Freire,
integrantes del Club de la Comedia. En una hora más estará en rodaje, donde
filmará durante toda la noche. Mientras tanto, tuitea: “Camino al set súper
secreto de #KnockKnock en un Uber. Pensando en vender mi auto”.
