martes, 29 de abril de 2014

El vendedor de películas


Agrandado, egocéntrico y arrogante. Estos son los adjetivos de los críticos. Por otra parte, sus amigos utilizan: agradecido, divertido y perseverante. Nicolás López  (31), actualmente productor de un thriller protagonizado por Keanu Reeves, “Knock Knock”, es el trending topic del mundo del cine chileno.

Sol Park



Financiamiento de 6,5 millones de dólares, coproducida con España, efectos especiales, protagonizada por Elsa Pataky, filmada en Chile y Tokio y distribuida por Disney. En su debut mundial recibió el premio a la cinta más innovadora de Fantastic Film Fest y el director Alejandro Jodorowsky escribió: “Nicolás López es un cineasta nato”. Sin embargo, “Santos” (2008) no logró sobrepasar los cuatro mil espectadores.

“Para mí, ‘Santos’ fue la peor película de Nicolás López y tal vez la peor película del cine chileno que jamás se estrenó”, comenta Alejandro Alaluf (41), periodista de la revista “Qué Pasa” y ex crítico de cine para el diario La Tercera.

La película era la segunda realizada por Nicolás López. Su ópera prima fue “Promedio Rojo” (2004), donde el protagonista es Roberto Rodríguez. Tiene 17 años y es obeso con lentes de marco grueso. Su sueño es adaptar al cine su cómic acerca de un superhéroe igual a él. López llegó al preestreno en el Festival de Cine Valdivia con indicios de calvicie, gordo y con lentes de marco grueso. 132 mil personas vieron la película. López tenía 21 años.

El cineasta Gonzalo Badilla, productor de largometrajes como “El limpiapiscinas” (2011) y “El babysitter” (2013) dice: “ha abierto puertas, ayudado a que se confíe en nuestro cine como entretenimiento y que las películas sean rentables”.

La prensa lo consideraba “niño pródigo”. Fue fichado por UTA, una de las agencias más influyentes de Estados Unidos, la cual representa estrellas como Johnny Depp, Celine Dion, entre otras. Le llegaba guion tras guion desde todo el mundo y hasta se encontró con el presidente de Dream Works. La revista Variety lo catalogó como el sucesor de Guillermo Del Toro, director de “El Laberinto del Fauno” (2006). En una entrevista, Quentin Tarantino calificó a “Promedio Rojo” como la película más graciosa del año.

“Creo que puede llegar a ser un evento generacional, independiente de que la película guste o no", dijo López en el estreno de la cinta en el Festival de Cine Viña.

El éxito logró que “Santos” fuera financiado. “López te vende una idea de tal forma que no le puedes decir que no”, afirma Nicolás Martínez (31), amigo del director desde los seis años y actor en varias de sus películas. Pero había fallado.

“El fracaso de ‘Santos’ fue lo mejor que le pudo pasar a Nicolás. Obligó a examinar su arrogancia. Empezar de nuevo, chico, sin dinero y tener que analizar el porqué de su fracaso”, afirma Marcos De Aguirre (58), sonidista que acompañó a López en la post producción desde “Promedio Rojo”.

En su blog el director escribió: “¿Es culpa de nosotros? Por supuesto. En algo ­– o en todo – nos equivocamos”. El dicho de Hollywood “eres tan bueno como tu última película” fue su historia en los meses siguientes: despidió empleados, vendió la casa de la productora y vivió el garaje de su amigo durmiendo en un colchón inflable.

También fue la historia de Javier Fernández, el protagonista de la comedia “Qué pena tu vida” (2010): un publicista que perdió su amor, dinero y trabajo. Ariel Levy (30), quien interpretó el papel, dice: “es totalmente un alter ego de él”. La película tuvo más de cien mil espectadores y constituyó la primera parte de una trilogía.

Fue una propuesta totalmente distinta a la que López estaba acostumbrado. Salió del círculo adolecente mezclado con ciencia ficción para tratar acerca del romance de la clase media alta chilena. Además, junto a su coproductor Miguel Asensio, idearon un nuevo método para crear películas. 200 mil  dólares fue el presupuesto. Filmaron con una cámara fotográfica profesional y se financiaron íntegramente por auspiciadores. Los elementos que salen en la pantalla eran improvisados: “filmamos en el departamento de Nicolás. La casa de la mamá del protagonista era de su mamá. El auto que yo manejo es mío y después fue el de Nicolás. Usamos el bar Constitución porque éramos muy amigos del dueño”, explica Ariel Levy. La película, que antes habría tardado años, se produjo en menos de seis meses.

Levy agrega: “obviamente te creí Spielberg cuando tienes 23 años y filmas una película de 6,5 millones de dólares. Nicolás tiene un escudo de arrogancia pública pero no es así. Cambió su forma de enfrentar a las personas”.

Pero en Valdivia 2011, cuando se publicó el libro “El novísimo cine chileno”, que analiza a 21 cineastas jóvenes, López generó polémica nuevamente. Él no había sido abordado. Fue hasta la ciudad, preguntó e insistió por una explicación. Los editores respondieron que el libro era de ellos y agregaban a quienes querían. Alaluf, quien conoce al cienasta hace 19 años, dice: “ha variado muy poco en cómo era y cómo es actualmente. Su megalomanía muchas veces le juega en contra”.

Cansado de las críticas, en 2011 decidió no abrir función de prensa para la segunda película de la trilogía. Once periodistas firmaron en contra a esta medida. Pero Levy reclama: “Claramente la película es de uno y Nicolás no la quiso mostrar. Sintió que había que rendirle demasiada pleitesía a estos tipos que lo único que hacen es destrozar”.

Pero la crítica no paró. Su género es conocido como gross-out. López utiliza el concepto “chiste de semen”: sexo, juicios incorrectos y burlas a la minoría. Por ejemplo, un personaje en “Qué pena tu vida” lanza sentencias en contra de las personas con síndrome de Down. “Él cree que es divertido esas bromas, pero a mí no me funcionan”, comenta Ernesto Garratt (42), crítico de cine para Wikén.

Tampoco funcionó para muchos chilenos el 29 de octubre de 2013. En medio de un debate presidencial, Nicolás López publicó en su Twitter: “¿Cuánto cobrará Roxana Miranda por hacer el aseo en mi casa?” Esta frase tuvo 582 retweets y fue trending topic. López “tuiteó” más de 100 frases replicando los ataques. Martínez dice: “fue sólo una broma de una persona que a veces no sabe filtrar, pero que debió haberlo hecho”.

A pesar de estos enfrentamientos, López sigue avanzando para cumplir su objetivo: crear películas en Chile pero pensados para un mercado global. El cineasta lo llama “Chilewood” y está dando sus primeros pasos. Junto al director americano Eli Roth, conocido por sus películas de thriller como “Hostel”, fabricaron Aftershock” (2012) y “Green Inferno” (2014). “La empresa de seguros de Hollywood viajó a Chile a visitar el sistemas de producción y en especial nuestra parte; no podían creer que películas de este tipo no se post produjeran en Estados Unidos”, dice De Aguirre.  Actualmente están grabando una nueva cinta llamada “Knock Knock” que lo protagonizará el actor de “Matrix”, Keanu Reeves.

No obstante, Alejandro Alaluf no se convence: “Podría posicionar a Chile como una mini potencia. Pero para “Chilewood falta bastante”.

Cuando se pregunta ¿qué hace López cuando no está trabajando? Ariel Levy responde: “no sé si existe ese momento en su vida”. Nicolás Martínez dice: “Cagando o durmiendo. Una de las dos”. Cada mes le surgen por lo menos dos ideas para sus proyectos y aunque esté en vacaciones sigue trabajando. Martínez agrega: “El segundo nombre de Nicolás es Perseverancia”.


Jueves al mediodía, Nicolás López sale de su departamento con el pelo todavía mojado. Detrás de sus lentes de marco grueso se asoman un par de ojos rojos: “no puedo hacer la entrevista. Tengo que filmar después, sabes, con Keanu”. Entra directamente al edificio de su productora, Sobras, del que está separado solo por una rejilla. Trabaja en la post producción de “Fuerzas Especiales”, la primera película de Rodrigo Salinas y Sergio Freire, integrantes del Club de la Comedia. En una hora más estará en rodaje, donde filmará durante toda la noche. Mientras tanto, tuitea: “Camino al set súper secreto de #KnockKnock en un Uber. Pensando en vender mi auto”.

lunes, 14 de abril de 2014

“Anunciaré la implementación de sistemas alternativos de resolución de controversia que no necesariamente implique un proceso jurisdiccional”

Jorge Jaraquemada, presidente del Consejo para la Transparencia (CPLT):
 “Anunciaré la implementación de sistemas alternativos de resolución de controversia que no necesariamente implique un proceso jurisdiccional”
En el quinto aniversario del Consejo, su actual presidente  trae en discusión la protección de la ley de Transparencia, su poca publicidad y adelanta métodos de facilitación de trámites que acortarían el proceso de acceso a la información.
Sol Park

El derecho de acceso a la información pública surgió Suecia, inspirando a otros 95 países que adoptaron esta medida. Este decreto determina que todas las personas y medios de comunicación pueden leer los documentos oficiales evitando la corrupción y el abuso del poder. Fue implementado en las leyes fundamentales del país en el año 1766. En Chile la ley de Transparencia de la Función Pública y de Acceso a la Información entró en vigencia en 2009. El CPLT empezó a funcionar junto con la ley velando por su buen cumplimiento. Actualmente, luego de una campaña masiva de propaganda en el año pasado, llegan aproximadamente 240 reclamos y peticiones al mes.

- En marzo se publicó que el 53.8% de las empresas públicas no cumplían con la transparencia en remuneraciones, pero en el Gobierno central la cifra fue de 96%. ¿A qué se debe esta diferencia?
Es la primera vez que hacemos esa medición. Y ha sido un tema de larga data, porque hubo unas empresas públicas, como es el caso de Televisión Nacional por ejemplo, que se resistían mucho entregar esta información porque consideraba que afectaba sus condiciones en el mercado competitivo.

- ¿Cuáles fueron las medidas que el Consejo tomó frente a esto?
Hacemos un informe detallado de todo lo que falta para llegar al óptimo. Estamos realizando un proceso de fiscalización a todos estos grupos ligados a la ley de transparencia de manera periódica, por lo tanto tendríamos que esperar el próximo período de fiscalización para tener un estándar de comparación y poder señalar si sus estándares cambiaron antes de tomar medidas más punitivas.

- ¿Dónde se concentra la mayor parte de la corrupción en Chile?
Cumplir o no cumplir con la ley de transparencia no necesariamente implica tener mayores o menores niveles de corrupción. Pero los menos transparentes son claramente los municipios, que tenían un porcentaje global de transparencia de un 47%. Las corporaciones municipales son aún menos transparentes. Algunas de ellas manejan más presupuesto fiscal, tienen más personal dependiente que los municipios y manejan temas extremadamente importantes, que es la salud y la educación.

- ¿Es por esto que Chile ha descendido a segundo lugar en el ranking de corrupción de América Latina?
Es probable. Ahora, más que fijarme en que Chile está primero o segundo en América Latina, lo que me parece preocupante es que en los últimos 10 años, Chile aparece más o menos en el mismo lugar y la ley de transparencia entró en vigencia hace 5 años. Hay un paso que nos falta dar para que la ley sea efectiva en anular la corrupción.

- ¿Cuál sería?
La ley tiene una dimensión bastante más ciudadana. Cuando la gente perciba que el derecho de acceso a la información permite mejorar su vida, cada uno se va a transformar en un activo agente de control, haciendo retroceder los niveles de corrupción. Yo creo que el tema va por ahí: potenciar el posicionamiento de la ley.

- Al inicio de este año se dio conocer  que el período del contrato de Pablo Zalaquett como asesor comunicacional de Ministerio de Salud se publicó erróneamente en el sitio web. ¿Cómo evalúa en este caso el tratamiento de la ley de Transparencia?
Evaluar el mérito por la cual se contrata no es el deber de del concejo. Pero la verdad es que nuestras autoridades no se han dado cuenta de la tremenda riqueza que tiene la ley de transparencia para ejercer un control respecto al ejercicio de las potestades públicas. Tú me dices ese ejemplo, pero claro, es un ejemplo. Se debiera esperar que los parlamentarios fueran muchísimos más activos en utilizar la ley.

- Con uno de los últimos decretos del mando del ex presidente Piñera, los mails de los funcionarios se pueden borrar. ¿Cree que esto se debe a las confrontaciones con el Consejo en el pasado cuando obligó a la Fundación Integra y a la Subsecretaría del Interior entregar los e-mails?
Puede ser que preguntas a la persona menos indicada porque yo fui el autor del voto disidente de los otros tres concejeros y el tribunal constitucional acogió mi opinión. Ahora, todos los consejeros hemos tenido votos que han sido favorables a la posición del Estado y en otros casos no. Nosotros tuvimos una discusión que fue relevante pero siempre en un ámbito jurídico, nunca en el impacto político que podría tener nuestra decisión.

- ¿Cuáles serían las consecuencias que trae este decreto de los mails al CPLT?
A mí me parece una señal muy inoportuna del Gobierno saliente. La discusión que ese decreto generó no tiene que ver si cierto soporte electrónico es privado o es público. Para que el principio de transparencia se haga cargo al acceso de información tiene que haber cierta disponibilidad de esta información. Y lo que hace ese decreto, erróneamente a mi juicio, es impedir esa disponibilidad.

- En Sudáfrica, su Constitución obliga incluso a las empresas privadas y organizaciones no gubernamentales a cumplir esta regla de transparencia. ¿Chile podrá tener tal avance?
Hay que ser cuidadosos con eso porque la ley sudafricana representa una línea doctrinaria que está recién asomando en el mundo de la transparencia. Yo creo que hay que mirarla con cuidado y ver qué efectos tiene. A mí me parece complejo cuando nosotros estamos en los inicios de la transparencia considerar que las empresas privadas eventualmente podrían ser afectadas por esto. En el caso chileno claramente no es así.

- En el caso de las universidades privadas que reciben presupuesto estatal, ¿no sería útil fiscalizarlas también?
Eso depende. Ahí lo que hay no es el concepto de utilidad pública, sino un concepto de traspaso de recursos públicos. Y ese es otro criterio que ha estado en discusión, pero no es el sudafricano. El caso de las universidades chilenas es que han sido receptoras de recursos fiscales. Por lo que creo, allí donde haya recepción de dinero fiscal, debe haber mayor transparencia.

- ¿Deben haber cambios en la ley?
Yo creo que sí. La ley no nos habilita para entrometernos en cómo las entidades privadas están utilizando las trasferencias fiscales. Debe haber mayor transparencia para posibilitar un control de que efectivamente que el dinero, que fue transferido con objetos claros y precisos, sean invertidos en esos objetos claros y precisos.

-¿Cuál es su evaluación del CPLT de los últimos cinco años?
El Consejo ya terminó su proceso de instalación. Tuvo que partir de la nada porque era el guardián de una política pública que implica un cambio cultural de largo aliento. Ahora está en la etapa de consolidación. Hay muchos desafíos que se planteó y se cumplieron. Tal vez lo más importante es saber dónde nuestra jurisprudencia ha tenido más impacto. De hecho, en enero nos invitó el senado español a exponer sobre las buenas prácticas chilenas. Es muy gratificante que un país europeo te pida eso.

-¿Cómo el CPLT puede mejorar?
Hay un tema que a mí me parece preocupante y que tiene que ver con la eficacia en los tiempos de tramitación de los amparos. Nosotros tenemos que reducir paulatina pero eficientemente en los tiempos en que debemos conocer y en resolver los amparos que presentan los ciudadanos. Si un ciudadano espera 5 meses para la información, va a pensar dos veces antes de volver a presentar una queja.

- ¿Cómo se podría lograr?

Debemos buscar fórmulas creativas y con atribuciones legales. Anunciaré la implementación de sistemas alternativos de resolución de controversia que no necesariamente implique un proceso jurisdiccional. Por ejemplo, el proceso de mediación. Acerca posiciones entre el órgano y el ciudadano de forma tal que los tiempos de respuesta sean los mínimos. Si logramos implementarla, seremos los primeros en América Latina con esta medida.